lunes, 24 de noviembre de 2008

JARABE HERBAL COADYUVANTE PARA LA TOS


Biol. Miguel Angel Gutiérrez Domínguez
Biol. Yolanda Betancourt Aguilar

Jardín Botánico Universitario, Facultad de Agrobiología
Universidad Autónoma de Tlaxcala


Introducción
Movimiento de aire súbito, ruidoso y violento, que se presenta como respuesta a la irritación de los nervios conocidos como receptores de la tos, los cuales se ubican dentro de la garganta, senos paranasales (cavidades ubicadas en los huesos que están alrededor de ojos y nariz), canales auditivos, esófago, abdomen y revestimiento del corazón y pulmones.
Dichos receptores se activan al exponerse a contaminantes ambientales (por ejemplo, ozono o dióxido de sulfuro), sustancias tóxicas, alérgenos, y cuando se padecen infecciones ocasionadas por virus, bacterias y hongos. Una vez que son estimulados envían un mensaje al centro que regula la tos (ubicado en el cerebro), el que a su vez hace reaccionar a garganta, músculos del pecho, diafragma y pared abdominal para que se contraigan y expulsen aire. Este proceso permite que se eliminen sustancias y microorganismos que pueden deteriorar la salud y que las vías respiratorias se despejen para que podamos respirar, sin embargo, también puede contribuir a la propagación de infecciones y ser muy molesto.
La tos entonces es una expulsión forzosa de aire de las vías respiratorias para liberarlas de cualquier obstrucción, por lo que no es una enfermedad en sí, sino una reacción del organismo y una señal de alarma.
En muchos casos se debe a la existencia excesiva de líquido espeso conocido como flema, que se forma en los conductos bronquiales, pero también puede ser ocasionada por un intento por deshacerse de polvo, polen, humo y otros contaminantes alojados en los pulmones y hasta como una reacción que permite salvar la vida, cuando algún alimentos o líquido penetra en la tráquea y obstruye la respiración.
La tos es la primera manifestación o señal de alerta que se presenta cuando el aire que aspiramos está contaminado, contiene virus o bacterias o está muy frío y al entrar a los pulmones a través de la nariz y la boca, activa nuestros mecanismos de defensa para defendernos de los agentes extraños.
Como se decía inicialmente entre los mecanismos de defensa se encuentran miles de minúsculas vellosidades o receptores de la tos conocidas como cilios, que están en la mucosa de la nariz y cuya función es la de actuar como una barrera para que bacterias, polvo y otras partículas contaminantes no puedan penetrar al sistema respiratorio. Los cilios resultan ser efectivos contra infecciones de la nariz, senos para nasales y bronquios.
Sin embargo, el movimiento de los cilios se pueden deteriorar o disminuir por el frío, el tabaco, por padecer constantes resfriados, por falta de ejercicio, bebidas frías o por el consumo de antihistamínicos y cuando esto sucede, aparece la molesta tos que con su fuerza trata de expulsar a los agentes patógenos.
En muchos casos es difícil de tratar, la tos ha afectado durante el último año a 47 millones de personas, de las cuales la mitad son niños menores de 14 años y se calcula que aproximadamente el 40% de los adultos presenta un cuadro de tos al año, generalmente durante la temporada de frío.
Tos aguda
Se caracteriza por durar entre 3 y 7 días y ser manifestación de gripe, resfriado, introducción de un cuerpo extraño al organismo e inhalación de humo y sustancias irritantes.
Tos crónica
Se prolonga por varias semanas y, en algunos casos, puede durar meses, lo cual obedece a padecimientos más severos, como asma, sinusitis, tos ferina, bronquitis, bronconeumonía, neumonía, alergias, cáncer de pulmón y enfisema pulmonar, entre otros.
Tos con flemas
También se le conoce como tos productiva, y se caracteriza por ocasionar secreciones viscosas color blanco, verde, amarillo o grisáceo, lo cual llega a resultar benéfico en ciertos casos, ya que agiliza la curación del paciente.
Tos seca
Mediante ella no se elimina ninguna sustancia nociva para el organismo y sólo ocasiona irritación de garganta.
Tos crupal
Principalmente afecta a niños de entre 3 meses y 5 años de edad, y causa dificultad para respirar debido a que garganta, tráquea y cuerdas vocales se inflaman considerablemente.
Causas
• Irritación debido a exposición a contaminantes ambientales, sustancias químicas y humo.
• Infección por virus, bacterias y hongos.
• Cambios bruscos de temperatura.
• Tabaquismo, ya que la inhalación del humo del cigarro irrita garganta y pulmones.
• Gripe.
• Resfriado.
• Bronquitis. Padecimiento ocasionado por virus o bacterias que se extiende a los bronquios (conductos que transportan el aire hasta los pulmones) y los inflama.
• Bronconeumonía. Infección de inicio violento y repentino que genera inflamación en pulmones y bronquios, lo que regularmente aparece como complicación de infecciones por virus o bacterias en vías respiratorias, por ejemplo, gripe, resfriados, bronquitis o tos ferina, al tener contacto directo con gotas de saliva de un enfermo y fumar.
• Tos ferina. Enfermedad respiratoria que puede presentarse a cualquier edad debido a la infestación de cierto tipo de bacterias en nariz y garganta.
• Neumonía. También se le conoce como pulmonía y es una infección en pulmones que regularmente se presenta como complicación de algunas enfermedades, como resfriado, gripe, tos ferina, bronquitis, bronconeumonía o asma, o bien, cuando el sistema inmunológico (aquel que nos defiende del ataque de microbios) se encuentra debilitado.
• Asma. Enfermedad crónica que obstruye al aparato respiratorio al inflamar los conductos que llevan aire a los pulmones, lo que puede suceder cuando se sufre alergia o infecciones ocasionadas por virus, si se tiene exposición al clima frío o humedad, al fumar en exceso o presentar estrés.
• Sinusitis. Padecimiento que ocasiona inflamación en senos paranasales, estructuras que cuando sufren daño evitan que el aire que respiramos se caliente, humedezca y filtre, además de que se manifiesta dificultad para vocalizar ciertos sonidos. Se manifiesta a causa de resfriados mal cuidados y alergias.
• Tuberculosis. Infección ocasionada por la bacteria Micobacteryum tuberculosis que normalmente afecta a los pulmones, pero puede extenderse a otros órganos. Se contagia al tener contacto con pequeñas gotas de secreciones o saliva de personas afectadas.
• Alergias. Reacción negativa y exagerada del sistema inmunológico cuando ingresan al organismo sustancias a las que reconoce como peligrosas. Estas se introducen al consumir algunos alimentos o medicamentos, por inhalación o a través de la piel, lo que ocasiona que se produzca una sustancia llamada histamina, principal responsable de la comezón, tos, ojos llorosos, ronchas, obstrucción nasal, mareo y dolor de cabeza.
• Cáncer de pulmón. Se presenta cuando las células de los pulmones se reproducen sin control (formando tumores) y atacan al tejido que se encuentra cerca de ellas. El principal factor de riesgo para desarrollarlo es el tabaquismo, ya que el humo del cigarro altera las estructuras celulares, aunque también se presenta al exponerse frecuentemente a contaminantes ambientales y sustancias tóxicas (arsénico, berilio, cobalto, selenio, alquitrán, alcohol isopropílico, asbesto, aceite mineral y materiales radiactivos).
• Enfisema pulmonar. Trastorno que provoca que las estructuras de los pulmones conocidas como alvéolos o sacos aéreos se inflen de manera excesiva, proceso que deriva de la destrucción de las paredes de dichos elementos; lo anterior deteriora la función respiratoria y, por ende, resulta casi imposible transferir oxígeno al torrente sanguíneo. La principal causa de este padecimiento es fumar en exceso y exponerse a sustancias tóxicas.
• Reflujo gastroesofágico. Paso exagerado de los ácidos del estómago al esófago debido a retraso en el vaciamiento gástrico, embarazo, obesidad, tabaquismo y hernia hiatal (salida parcial del estómago a través de la apertura del diafragma).
• Goteo postnasal. Secreción proveniente de nariz y senos paranasales que desciende a la garganta, lo cual se origina a causa de sinusitis crónica.
• Bronquiectasia. Trastorno congénito que afecta a los bronquios, cuyas paredes sufren periódicamente infección que las va destruyendo, misma que puede extenderse al tejido pulmonar.
Síntomas
• Aunque la tos sea un mecanismo de defensa, su persistencia ocasiona fatiga, interrumpe el sueño, interfiere con la alimentación y puede propiciar vómito.
• Irritación de la laringe, tráquea y bronquios.
• Dolor muscular.
• La tos ocasionada por tabaquismo se presenta de manera brusca y regularmente es seca.
• Cuando se presenta a causa de gripe va acompañada de escalofríos, malestar general, dolor de cabeza, ojos llorosos, fiebre, ardor de garganta y voz ronca.
• El resfriado puede ocasionar tos, malestar en nariz y garganta, estornudos, fiebre leve, escurrimiento nasal y cansancio.
• Si su origen es la bronquitis también se presenta escurrimiento nasal, cansancio, escalofríos, inflamación de la garganta, dolores muscular y de cabeza, fiebre y flemas amarillas o verdes.
• La bronconeumonía incluye los siguientes síntomas: tos persistente e intensa, fiebre con transpiración y escalofríos por más de tres días, frecuencia respiratoria agitada, palpitaciones y fatiga.
• Cuando se padece tos ferina las molestias se presentan generalmente después de 6 a 20 días de haberse contagiado, las cuales incluyen secreción nasal, estornudos, fiebre leve y tos; esta última llega a agravarse al grado de ser incontrolable.
• Si la causa de la tos es la neumonía pueden presentarse otros síntomas, como escalofríos repentinos, fiebre, respiración rápida y corta con pujidos o silbidos, coloración azul (cianosis) en la piel, sudoración, dolores de pecho, cabeza, articular y muscular, presencia de moco de color amarillo, verde o con sangre, debilidad y palidez.
• Las principales manifestaciones del asma son tos, opresión en el pecho, sensación de ahogo y silbidos al respirar.
• Cuando se padece sinusitis además de presentarse tos, hay acumulación excesiva de secreciones espesas, fiebre, cansancio, congestión nasal, sensación de hinchazón en rostro, dolores de cabeza y dientes, hemorragia, malestar general, pérdida del olfato y ronquera.
• La tuberculosis se manifiesta con tos persistente, fiebre alta, cansancio constante, pérdida de peso, sudores nocturnos, pérdida del apetito, sensación de ahogo y, en casos graves, expulsión de sangre por la boca, así como palidez y coloración azulosa en los labios y uñas.
• En caso de que la tos sea síntoma de alguna alergia, también se llega a presentar urticaria, enrojecimiento de la piel, ojos llorosos, goteo y obstrucción nasal, estornudos, comezón en la nariz y dificultad respiratoria.
• El cáncer de pulmón se manifiesta con tos, dolor en pecho, falta de aire y expectoración, que en ocasiones suele ser con sangre.
• El reflujo gastroesofágico trae como consecuencia tos crónica, sensación de quemazón o ardor en garganta, dificultad para deglutir alimentos, sequedad de boca y sangrado oculto debido al desarrollo de úlceras en la mucosa del esófago.
• Cuando se padece enfisema pulmonar sus síntomas incluyen tos intensa y sensación de ahogo.
• El goteo postnasal ocasiona tos crónica, así como secreciones nasales que descienden a la garganta.
• Los síntomas de la bronquiectasia incluyen tos crónica, producción de cantidades copiosas de mucosidad con pus y pérdida de peso.
Precauciones y prevención
• Se recomienda abrigarse adecuadamente en días fríos y temporada invernal.
• Seguir dieta balanceada, la cual puede apoyarse con suplementos alimenticios y multivitamínicos.
• Tomar medidas de precaución cuando se entre en contacto con alguien enfermo de gripe u otras infecciones, por ejemplo, evitar saludar de mano o de beso, y mantenerse lo más alejado posible para que el paciente no tosa o estornude cerca de nuestro rostro.
• No fumar, puede recurrirse a deshabituantes del tabaco.
• La mejor manera de prevenir el resfriado es evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura, alimentarse adecuadamente y practicar ejercicio, pues esto fortalecerá nuestras defensas.
• Para no desarrollar bronquitis es necesario mantenerse alejado de las personas que la padecen, abrigarse bien en época de frío, atenderse perfectamente cualquier infección en vías respiratorias, dejar de fumar y consumir gran cantidad de alimentos que contengan vitamina C.
Complicaciones
Los mecanismos de la tos pueden ocasionar tres complicaciones: los paroxismos de tos pueden desencadenar un síncope (síncope tusígeno), y la tos agotadora puede producir la rotura de una bulla enfisematosa, fracturas costales o costocondritis. Entre los posibles mecanismos del síncope tusígeno, figuran el desarrollo de unas presiones intratorácicas y alveolares muy positivas que disminuyen el retorno venoso, originando un descenso del gasto cardíaco y el consiguiente síncope. Pese a que las fracturas costales producidas por la tos pueden ocurrir en pacientes por lo demás normales, su desarrollo debería, por lo menos, suscitar la sospecha de que la fractura sea patológica, tal y como ocurre en el mieloma múltiple, la osteoporosis y las metástasis osteolíticas.
Tratamientos con plantas medicinales
La función principal de la fitoterapia en el problema de la tos se centraría en utilizar plantas con las siguientes propiedades:
- Plantas antitusivas que ayuden a eliminar la tos seca.
- Plantas mucoliticas que ayudan a hacer más fluidas las mucosidades y facilitar la expulsión de las mismas por la acción de las plantas expectorantes.
- Plantas expectorantes que ayuden a expulsar la flema o mucosidades del aparato respiratorio
- Plantas para normalizar el funcionamiento del sistema inmunológico

Ingredientes
2 cucharadas de flores de mercadela o calendula (Calendula officinalis)
2 cucharadas de corteza de canela (Cinnamomum zeylanicum)
2 cucharadas de flores de gordolobo (Gnaphalium spp.)
2 cucharadas de hojas de eucalipto (Eucalyptus globulus)
2 cucharadas de tallos y hojas de tomillo (Thymus vulgaris)
2 cucharadas de tallos y hojas de orégano mexicano (Lippia graveolens)
2 cucharadas de raíz de equinacea (Echinacea purpurea)
2 cucharadas de tintura de propóleo
1 cucharada de polen de abejas
500 g de azúcar mascabado, morena o piloncillo
250 ml de miel de abeja
100 ml de alcohol de caña o 96
500 ml de agua

Utensilios
1 cacerola o recipiente de peltre con tapa y mango
2 cucharas soperas de acero inoxidable
1 cuchillo de cocina
1 coladera de plástico
1 par de guantes o manoplas de trapo
1 toallita de papel o tela para limpiar la mesa
1 papel filtro para cafetera
1 palita de madera
1 taza o tazón medidor de vidrio
1 taza de cerámica o de vidrio
5 etiquetas autoadheribles
5 frascos ámbar de plástico o vidrio de 200 ml para jarabe

Forma de preparación
1. Trocear las plantas finamente
2. Poner el agua a hervir en el recipiente junto con la canela y la equinacea
3. Al empezar a hervir añadir las demás plantas dejando 20 minutos a fuego bajo tapando el recipiente
4. Colar y regresar a la estufa, incorporar el azúcar hasta que se disuelva
5. Retirar del fuego y añadir la miel, el propóleo y el alcohol mezclando homogéneamente
6. Dejar entibiar y vaciar a los frascos previamente desinfectados
7. Etiquetar y almacenar en un lugar seco anotando una caducidad de 6 meses

Forma de empleo y dosificación
Para adultos tomar una cucharada cada tres horas. En caso de niños media cucharada tres veces al día hasta ver mejoría. El alcohol en la elaboración del jarabe se puede sustituir por benzoato de sodio o sorbato de potasio y ácido cítrico al 0.01% como conservadores.

Precauciones o contraindicaciones
El jarabe herbal no se puede consumir durante el embarazo o la lactancia. No debe administrarse a niños menores de 3 años salvo recomendación de su orientador herbolario o médico naturista En caso de irritación o alguna otra molestia suspenderla inmediatamente.

Dónde conseguir o conocer las plantas de la fórmula herbolaria?
En Apizaco las puede comprar al 241 41 85 100 o verlas en vivo en el Jardín Botánico Universitario, Av. Universidad No. 1, Tlaxcala, Tlax. Visitas guiadas hablar al 246 46 223 13.

Consultas y orientación herbolaria
Citas con el Biol. Miguel Angel Gutiérrez llamar al 222 231 53 51 o 249 02 02 de Puebla, Pue o al 241 41 85 100 de Apizaco, Tlax. Correo electrónico: remediosherbolarios@hotmail.com