martes, 4 de noviembre de 2008

ENJUAGUE BUCAL COADYUVANTE PARA MAL ALIENTO O HALITOSIS


Biol. Miguel Angel Gutiérrez Domínguez
Biol. Yolanda Betancourt Aguilar

Jardín Botánico Universitario, Facultad de Agrobiología
Universidad Autónoma de Tlaxcala


Introducción
La halitosis, definida como olor desagradable procedente del aliento de una persona, es un problema social asociado frecuentemente a una mala higiene bucal o a enfermedades de la cavidad oral, pero también puede indicar enfermedades sistémicas severas que necesitan un diagnóstico y tratamiento específicos. Es un campo desconocido, muchas veces ignorado por los profesionales médicos y odontólogos, con escasos ensayos clínicos disponibles y que tiene gran relevancia socioeconómica (no sólo por los problemas sanitarios implicados, sino también por la gran cantidad de dinero que se gasta en productos para la limpieza oral). La mayoría de los adultos sufren halitosis en algún momento de su vida. El odontólogo o el médico de familia suelen ser los primeros profesionales a los que se consulta. Aproximadamente un 30%3 de los pacientes mayores de 60 años han padecido o padecen en algún momento halitosis. Con frecuencia los pacientes con halitosis lo desconocen por la incapacidad de oler el propio aliento, o por la habituación resultante de una exposición mantenida. El 58% son informados por otros, en un 24% lo han notado ellos mismos también, y en un 18% (en otras series, hasta el 39%)6 sólo lo notan ellos. Las mujeres dan una puntuación más alta de la propia estimación de halitosis que los hombres y, sin embargo, por estimación objetiva, el nivel de halitosis es más alto entre los varones. El aliento puede variar por diversos motivos: --El momento del día: tiene una relación inversa con el flujo de saliva, que disminuye durante la noche. --El día del mes: empeora días antes y durante la menstruación. --El aliento es peor al empezar a hablar. --El olor que se presenta en la consulta puede ser o no el típico por el que acude, tanto en intensidad como en calidad. El típico paciente que consulta suele ser de clase media-alta, que lo aqueja desde hace años, por lo que ha consultado ya a varios especialistas y ha intentado varios tratamientos. Muchos pacientes sufren más de un diagnóstico o cirugía (endoscopia de senos, amigdalectomía, gastroscopia o broncoscopia) por este motivo.
El mal olor procedente de la cavidad oral se debe a la acción de bacterias localizadas principalmente en el dorso de la lengua (en el 90% de los casos) y en el surco gingival. La gran extensión lingual y su estructura papilada hace que se retengan en ella gran cantidad de restos de comida y desechos, cuya descomposición por la población microbiana presente, origina el mal olor principalmente mediante la producción de Compuestos Volátiles de Sulfuro (CVS). En una boca sana, los restos celulares pasan a la saliva y son tragados y digeridos rápidamente, por lo que las bacterias no disponen de tiempo para realizar su acción putrefactiva y no se produce halitosis. La saliva lubrica y oxigena la cavidad oral, y posee propiedades antimicrobianas; por tanto, la cantidad y calidad de la saliva son importantes. Así, en los pacientes con xerostomía (boca seca), la producción de saliva está disminuida, aumentando la posibilidad de producción de CVS, y con ello el mal olor. El mal olor se relaciona también con la densidad y características de las bacterias presentes en la lengua y en la cavidad oral. Así, en pacientes con halitosis hay mayor proporción de anaerobios y menor de flora facultativa (presente hasta diez veces más que en una boca sana). Se han identificado varios patógenos causantes de enfermedad periodontal y gingivitis (Treponema denticola, Porphyromonas gingivalis y Bacteroides forsythus) que producen mercaptanos y sulfuros y que se asocian con el nivel de halitosis.
Causas
- Bacterias: Las bacterias que se desarrollan en los restos de comida y cuyos secreciones son las responsables de la mayoría de los casos de mal aliento.
- Enfermedades bucales: Ciertas enfermedades de la boca, como las gingivitis, o enfermedades de las encías, son responsables del mal olor de boca.
- Otras enfermedades: A veces la halitosis crónica es un síntoma de otras afecciones corporales: diabetes, mal funcionamiento del hígado, úlcera gástrica u duodenal, llagas en la boca, problemas renales o respiratorios, cáncer, etc.
- Alimentos: Ciertos alimentos contienen principios que son expulsados a través de la respiración provocando mal aliento. Entre estos podríamos mencionar los ajos, las cebollas, los embutidos, los quesos fermentados, el pescado, etc.
- Stress: Una situación de tensión emocional provoca una mala digestión y absorción de los alimentos que fermentan y producen malos olores. Igualmente las comidas rápidas, sin masticar bien pueden producir los mismos resultados.
- La falta de salivación: Un problema de falta de salivación elimina la posibilidad de que la acidez salivar actúe contra las bacterias de la boca. Esto se da particularmente durante la noche, por ello la boca suele presentar peor olor por las mañanas. Una buena salivación es el mejor recurso para eliminar la halitosis.
- Intoxicaciones químicas: Ciertos productos químicos tóxicos son responsables de mal olor en la boca, así, por ejemplo, la intoxicación química por cianuro deja en la boca un conocido olor a almendras amargas.
Prevención
Cepíllese los dientes por lo menos dos veces todos los días con una crema dental con flúor.
Asegúrese de cepillarse a lo largo del borde de la encía al igual que en todas las superficies de los dientes.
Cada vez que usted se cepille los dientes use el cepillo de dientes para limpiarse la superficie de la lengua.
Pásese seda o hilo dental por lo menos una vez al día para remover la comida que queda atrapada entre sus dientes.
Coma más frutas y verduras todos los días. Coma menos carne.
Evite ciertos alimentos que hacen que le dé mal aliento. Estos pueden incluir la cebolla y el ajo.
Las bebidas que contienen alcohol con frecuencia causan mal aliento.
Evite usar productos derivados del tabaco. Cualquier tipo de tabaco puede causar mal aliento.
Algunas veces una boca seca puede tener un olor desagradable. Si su boca está reseca usted puede chupar mentas sin azúcar, goma de mascar sin azúcar o tomar agua.
La mayoría de los enjuagues bucales no tienen un efecto duradero sobre el mal aliento. Si usted usa un enjuague bucal, haga buches con éste dentro de su boca durante 30 segundos antes de escupirlo.
Si usa dentadura postiza quítesela de noche. Cepille la dentadura postiza y sumérjala de noche en una solución desinfectante. Los puentes removibles también deben limpiarse. Siga las recomendaciones de su dentista.
Vaya a ver a su dentista dos veces al año para que le limpien los dientes.
Si el mal aliento persiste, vaya a ver a su médico de familia para determinar qué es lo que lo está causando.

Ingredientes
1 cucharada de tallos y hojas de menta o hierbabuena (Mentha spp.)
1 cucharada de hojas de eucalipto (Eucalyptus globulus)
1 cucharada de flores de árnica mexicana (Heterotheca inuloides)
1 cucharada de partes aéreas de hinojo (Foeniculum vulgare)
1 cucharada de hojas y tallos de tomillo (Thymus vulgaris)
1 cucharada de hojas de romero (Rosmarinus officinalis)
1 cucharada de hojas y tallos de orégano (Lippia berlandieri)
4 botones florales de clavo de olor (Eugenia caryophyllata)
1 rajita de corteza de canela (Cinnamomum zeylanicum)
1 litro de agua

Utensilios
1 cuchara sopera de acero inoxidable
1 cuchillo de cocina
1 coladera de plástico
1 toallita de papel o tela para limpiar la mesa1 papel filtro para cafetera
1 taza o tazón medidor de vidrio
Forma de preparación
1. Trocear y desinfectar las plantas con alcohol de caña
2. Poner a hervir el agua, bajar la flama y añadir las plantas dejando tapado por 10 minutos
3. Colar y entibiar

Forma de empleo y dosificación
Realice enjuagues bucales después de cepillarse los dientes tres veces al día hasta sentir mejoría.

Precauciones o contraindicaciones
En caso de irritación o alguna otra molestia suspenderlo inmediatamente.

Enjuague de mayor duración
Si desea elaborar un enjuague que le dure 6 a 12 meses entonces ponga 800 ml de alcohol de caña o del 96º GL, 200 ml de agua y las plantas antes indicadas en un frasco de vidrio de boca ancha en un lugar oscuro por 15 días, cuele con papel filtro y úselo diluido poniendo una cucharada en un vaso de agua